Más de 15,000 personas abarrotaron las instalaciones del Allincápac, al pie de la cordillera altiplánica, a más de 4,300 metros sobre el nivel del mar. El rejoneador venezolano Francisco Javier Rodríguez fue el triunfador de la primera tarde en el coso más alto del mundo. Alfonso de Lima volvió a sorprender por su gran actitud y especiales maneras. El mexicano Israel Téllez y el español Andrés Palacios se estrellaron contra la sosería de sus oponentes. El banderillero David Espinoza sufrió una cornada de pronóstico menos grave…
(Desde Macusani, Puno, textos y fotos de Juan Medrano Chavarría, especial para la revista Fiesta Brava y Perú Toros)
La fiesta del toro comenzó en Macusani, Puno. Esta estampa alusiva a las corridas de toros, refleja cuan arraigada está la fiesta de los toros en el Perú Profundo.
Fue una tarde de frío glacial y lluvia, como es común es este sorprendente pueblo donde la fibra de alpaca es la más cotizada del mundo; y donde por primera vez se presentó un torero a caballo, que fue la sensación entre la gente que abarrotó de bote a bote los graderíos del imponente Allincápac, único en el mundo donde las corridas se dan a más de 4,300 metros sobre el nivel del mar.